La presentación de periodistas, medios de comunicación, políticos y cuentas digitales críticas de la llamada Cuarta Transformación, realizada por Luisa María Alcalde, generó polémica y acusaciones de posible intimidación desde el oficialismo, aunque la dirigente morenista rechazó que se trate de una “lista negra” y sostuvo que el ejercicio únicamente buscaba explicar cómo funciona un ecosistema digital que amplifica contenidos contrarios al movimiento.
Durante su espacio “Derecho de Réplica”, Alcalde mostró un esquema sobre la difusión de mensajes críticos de la 4T en el que aparecieron comunicadores, medios y personajes de oposición, entre ellos Joaquín López-Dóriga, Azucena Uresti, Ciro Gómez Leyva y Paola Rojas, además de figuras políticas como Alejandro Moreno, Alessandra Rojo de la Vega y el expresidente Felipe Calderón.
La exposición provocó cuestionamientos de periodistas, analistas y políticos de oposición, quienes advirtieron que exhibir desde un espacio partidista a comunicadores por sus posiciones críticas puede generar un efecto de intimidación, mientras especialistas señalaron que este tipo de ejercicios abre nuevamente el debate sobre la relación entre el poder político, los medios de comunicación y la libertad de expresión.
Ante las críticas, Alcalde negó haber elaborado una lista de “periodistas enemigos” y explicó que la presentación correspondía a un análisis sobre el funcionamiento de un ecosistema digital y la amplificación de determinadas tendencias, por lo que aclaró que la inclusión de nombres de periodistas y medios no significa que se les acuse de financiar bots o participar directamente en operaciones coordinadas en redes sociales.
La controversia llegó también a la conferencia presidencial, donde Claudia Sheinbaum rechazó que exista una lista de periodistas opositores y respaldó la explicación de Alcalde al señalar que los nombres fueron utilizados como ejemplos para mostrar el comportamiento de las redes sociales, al tiempo que negó que desde el Gobierno exista censura o persecución contra comunicadores críticos.
El episodio continuó generando reacciones, entre ellas la de Paola Rojas, quien denunció ataques después de aparecer en la presentación, mientras integrantes de la oposición cuestionaron el señalamiento público de periodistas y medios, por lo que la discusión se ha concentrado en los límites entre el derecho de Morena y del Gobierno a responder a contenidos que consideran falsos o adversos y el riesgo de estigmatizar a quienes ejercen la crítica.
