México cerró julio de 2026 con una pérdida de 19 mil 550 empleos formales, una disminución mensual de 0.1%, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Con este resultado, durante los primeros siete meses del año se acumularon 243 mil 78 nuevos puestos de trabajo, luego de que junio había registrado la creación de poco más de 61 mil plazas.
El IMSS atribuyó parte de la disminución a factores estacionales relacionados con el término del ciclo escolar y una menor actividad agrícola. Pese al retroceso mensual, el país cerró julio con 22 millones 760 mil 154 puestos afiliados, el nivel más alto registrado para un mes de julio y el cuarto mayor de toda la serie histórica. Del total, 87% correspondió a empleos permanentes y 13% a eventuales.
A tasa anual, el empleo formal mantuvo un crecimiento de 1.5%, equivalente a 326 mil 987 puestos adicionales. El comportamiento, sin embargo, mostró diferencias entre actividades económicas: transportes y comunicaciones registraron el mayor avance, con 7.5%, seguidos de la industria extractiva, con 4.3%, y los servicios sociales y comunales, con 3.3%. En contraste, el sector agropecuario disminuyó 5.6% y la industria de transformación retrocedió 0.7%.
Mientras el empleo perdió dinamismo, el salario base de cotización alcanzó un máximo histórico de 673.9 pesos diarios, con un incremento nominal anual de 42.4 pesos. El IMSS también contabilizó poco más de un millón de registros patronales, cifra que disminuyó en 2 mil 46 respecto de junio y 2.5% frente a julio del año pasado.
El empleo asociado con plataformas digitales mantuvo una trayectoria de crecimiento, al incorporar 10 mil 273 puestos durante julio y alcanzar 247 mil 900 registros. Esto representó un incremento mensual de 4.3% y un crecimiento acumulado de 86.6% a un año de su incorporación al esquema del IMSS.
Los datos de julio muestran así un mercado laboral con señales mixtas: mientras la creación de empleo formal registró un retroceso mensual, el número total de puestos afiliados se mantuvo en niveles históricamente elevados y los salarios alcanzaron un nuevo máximo. El reto continúa en la incorporación de una mayor proporción de trabajadores al empleo formal, en un mercado laboral donde la informalidad mantiene una presencia significativa.
