Luego de una semana de bloqueos y protestas en diversas carreteras del país, los productores agrícolas del Bajío lograron un acuerdo con el Gobierno Federal que pone fin a las movilizaciones y abre una nueva etapa de diálogo. La negociación, encabezada por funcionarios de la Secretaría de Agricultura y la Subsecretaría de Gobernación, reunió a representantes de los estados de Guanajuato, Jalisco y Michoacán, quienes exigían un precio más justo por tonelada de maíz ante el desplome del mercado nacional.
El convenio establece la entrega de un apoyo económico de 950 pesos por tonelada de maíz blanco, con una aportación conjunta de la Federación y los gobiernos estatales, destinada a pequeños y medianos productores con superficies de hasta 20 hectáreas o una producción máxima de 200 toneladas. El acuerdo incluye además la implementación de un nuevo modelo de comercialización que busca reducir intermediarios y asegurar que los recursos lleguen de manera directa a quienes trabajan la tierra.
Como parte de las medidas complementarias, se ofrecieron créditos con tasas preferenciales y un seguro agropecuario para mitigar los efectos de la volatilidad del mercado y las afectaciones por fenómenos naturales. Tras conocerse el acuerdo, los agricultores comenzaron a liberar los puntos carreteros donde mantenían bloqueos, permitiendo la reactivación del tránsito y el restablecimiento de la distribución de productos en la región.
Aunque los productores reconocieron avances en la negociación, advirtieron que su principal demanda, fijar un precio de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada, seguirá sobre la mesa. En tanto, el Gobierno Federal aseguró que el diálogo continuará para construir soluciones de fondo que fortalezcan la rentabilidad del campo mexicano y garanticen la estabilidad alimentaria del país.
