Presenta la presidenta Claudia Sheinbaum el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia integral que busca devolver la tranquilidad al estado luego del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, ocurrido durante las celebraciones del Día de Muertos. El crimen conmocionó al país y encendió las alarmas sobre la violencia que afecta a las autoridades locales y a las comunidades michoacanas, lo que llevó al Gobierno Federal a intervenir con una respuesta de amplio alcance.
El plan contempla más de diez mil elementos federales desplegados en las zonas con mayor presencia delictiva y una inversión millonaria destinada a programas sociales, obras de infraestructura y acciones educativas. Con esta estrategia, el gobierno pretende no solo contener la violencia, sino también atender sus causas estructurales mediante oportunidades laborales, apoyo a jóvenes y reconstrucción del tejido social, fortaleciendo así la presencia del Estado en regiones vulnerables.
Durante la presentación, Sheinbaum enfatizó que la paz no se impone, se construye con justicia y desarrollo, y aseguró que el crimen del alcalde no quedará impune. Destacó que las acciones estarán acompañadas de un seguimiento permanente del gabinete de seguridad, que sesionará en Michoacán cada quince días para evaluar avances y garantizar transparencia en el uso de los recursos.
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia representa una nueva etapa en la estrategia de seguridad del país, al combinar medidas de control territorial con políticas de bienestar y educación. El desafío será convertir las promesas en resultados duraderos y demostrar que, incluso en los territorios más golpeados, la paz puede construirse desde la justicia y la esperanza.
