La muerte de un cadete del Instituto de Formación Policial (INFOPOL) de Celaya conmocionó a la corporación y volvió a poner sobre la mesa la importancia de atender la salud mental entre los cuerpos de seguridad. El joven, de 23 años, fue encontrado sin vida en su domicilio mientras se encontraba bajo incapacidad médica, por lo que las autoridades precisaron que el hecho ocurrió fuera de las instalaciones de la academia y no estuvo relacionado con sus actividades de formación.
El alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez lamentó el fallecimiento y señaló que, de acuerdo con la información disponible, se trató de una situación de carácter personal. Asimismo, informó que el municipio brindará respaldo a la familia del cadete, cubrirá los gastos funerarios y ofrecerá acompañamiento psicológico a sus familiares, entre ellos un hermano que forma parte de la Dirección de Tránsito y Policía Vial.
Tras este suceso, la administración municipal adelantó que acelerará la implementación de un programa integral de salud mental dirigido a los más de tres mil trabajadores del Ayuntamiento, con especial atención al personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. La estrategia contempla evaluaciones psicológicas periódicas y el acompañamiento de especialistas para detectar oportunamente factores de riesgo entre los servidores públicos.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Muñoz Huitrón, explicó que el joven llevaba apenas un mes como cadete y había aprobado las evaluaciones psicológicas requeridas para ingresar al INFOPOL. Sin embargo, indicó que se revisarán los protocolos de valoración y seguimiento con el objetivo de fortalecer los mecanismos de prevención y apoyo emocional durante el proceso de formación policial.
El caso ocurre apenas unos días después del suicidio de un elemento activo de la Policía Municipal de León, un hecho que también generó preocupación sobre el estado emocional del personal encargado de la seguridad pública. Aunque las autoridades han señalado que ambos casos corresponden a circunstancias distintas y de carácter personal, la coincidencia en un corto periodo ha reavivado el llamado a fortalecer los programas de prevención, atención psicológica y acompañamiento para policías y cadetes en las corporaciones de Guanajuato.
