La cobertura de un operativo de seguridad en Juventino Rosas terminó en agresión contra la prensa, luego de que un reportero fuera golpeado presuntamente por elementos del Grupo Especial de Reacción e Intervención mientras realizaba su trabajo en campo.
El periodista, identificado como Mako Sierra, corresponsal de un medio regional en Celaya, se encontraba documentando acciones en la comunidad de San Antonio de las Maravillas cuando, según su versión, fue interceptado por varios agentes, quienes lo agredieron físicamente. En el incidente, además de los golpes, el comunicador habría sido despojado de su teléfono celular, herramienta clave para su labor.
Tras la agresión, el reportero tuvo que ser trasladado a un hospital para recibir atención médica, mientras que el caso comenzó a generar reacciones dentro del gremio periodístico, que ha señalado la gravedad de que cuerpos de seguridad sean señalados como responsables directos de este tipo de hechos.
De acuerdo con lo denunciado, en la agresión habrían participado varios elementos del grupo táctico, quienes además habrían intentado intimidar al comunicador para evitar la difusión de lo ocurrido. La situación ha encendido alertas sobre las condiciones en las que se ejerce el periodismo en contextos de cobertura de seguridad.
Horas después, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato informó que ya se abrió una investigación para esclarecer los hechos. En un posicionamiento, la dependencia aseguró que se dará seguimiento al caso y reiteró su postura de respeto a la labor de los medios de comunicación.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa los riesgos que enfrentan periodistas en el estado, especialmente cuando documentan operativos oficiales, donde la línea entre seguridad y vulneración de derechos sigue siendo motivo de preocupación.
