Líderes de algunas de las principales economías emergentes se reúnen este fin de semana en Nueva Delhi para la Cumbre de los BRICS, encuentro que se desarrolla en medio de conflictos armados, tensiones comerciales y disputas geopolíticas que ponen a prueba la capacidad del bloque para mantener posiciones comunes frente a los principales desafíos internacionales.
La reunión congrega a representantes de un grupo que en los últimos años amplió considerablemente su peso global, pues actualmente los BRICS están integrados por 11 países y concentran cerca de la mitad de la población mundial, además de una parte significativa de la producción económica y de los recursos energéticos, lo que ha convertido al bloque en uno de los principales espacios desde los que las economías emergentes buscan tener mayor influencia en las decisiones internacionales.
Entre las figuras centrales del encuentro se encuentran el primer ministro de India, Narendra Modi, así como los presidentes de China, Xi Jinping; Rusia, Vladimir Putin, e Irán, Masoud Pezeshkian, quienes llegan a Nueva Delhi con una agenda marcada tanto por el fortalecimiento de la cooperación económica como por las diferencias políticas existentes entre algunos de los propios integrantes del grupo.
Uno de los temas que estará sobre la mesa será la situación en Medio Oriente, donde los conflictos recientes han incrementado la incertidumbre internacional, mientras que la guerra en Ucrania continúa condicionando las relaciones de Rusia con las potencias occidentales, a esto se suman las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como los esfuerzos de India por mantener relaciones tanto con Moscú y Beijing como con Washington y otros países occidentales.
En el terreno económico, los BRICS buscan avanzar hacia una mayor participación de las economías emergentes en las instituciones financieras internacionales, por lo que sus representantes han planteado la necesidad de impulsar reformas en organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, además de fortalecer los sistemas de pagos entre sus integrantes y reducir obstáculos para el comercio y las inversiones.
La cumbre también abre espacio para encuentros bilaterales entre algunos de los principales líderes, entre ellos las conversaciones entre Modi y Putin sobre cooperación económica, energética y de defensa, mientras que la presencia de Xi Jinping vuelve a colocar la atención sobre la relación entre China e India, dos de las economías más grandes del mundo y actores fundamentales para el futuro del bloque.
Los BRICS surgieron inicialmente con Brasil, Rusia, India y China, posteriormente se incorporó Sudáfrica y, con el paso de los años, el grupo amplió su integración con nuevas economías, entre ellas Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, crecimiento que ha fortalecido su presencia internacional, aunque también ha hecho más complejo alcanzar acuerdos debido a las distintas prioridades económicas y posiciones políticas de sus miembros.
La reunión en Nueva Delhi representa así una nueva prueba para los BRICS, que buscan transformar su creciente peso económico y demográfico en una mayor influencia dentro del orden mundial, en momentos en que las guerras, las disputas comerciales y las diferencias entre las principales potencias están modificando las relaciones internacionales.
