Guanajuato se mantiene entre las entidades con mayores retos educativos del país, pues únicamente 41.2% de los jóvenes de 15 a 24 años asiste a la escuela, proporción que lo coloca como el segundo estado con menor asistencia escolar en este grupo de edad, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La cifra se encuentra más de seis puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, que alcanza 47.3%, mientras que únicamente Chiapas presenta un porcentaje menor, con 33%; después de Guanajuato aparece Guerrero, con 41.6%, lo que evidencia que una parte importante de los jóvenes guanajuatenses ya no permanece dentro del sistema educativo durante las edades correspondientes principalmente a la educación media superior y superior.
El rezago también se observa en los años de estudio alcanzados por la población, ya que el grado promedio de escolaridad en Guanajuato es de 9.6 años, frente a los 10.3 años registrados a nivel nacional, una diferencia de siete décimas que mantiene a la entidad por debajo de la media del país.
En términos prácticos, los 9.6 años de escolaridad indican que la población guanajuatense de 15 años y más ha cursado, en promedio, poco más de la secundaria, un indicador que refleja no solamente el acceso a la educación, sino también la permanencia de las personas dentro de las aulas y la posibilidad de continuar hacia niveles educativos superiores.
Los resultados muestran, sin embargo, avances respecto a 2020, pues la asistencia escolar entre los jóvenes de 15 a 24 años pasó de 37.5% a 41.2% en cinco años, mientras que el grado promedio de escolaridad aumentó de 8.9 a 9.6 años, aunque estas mejoras todavía no han sido suficientes para cerrar la brecha que mantiene Guanajuato frente al promedio nacional.
La Encuesta Intercensal 2025 permite así observar un doble escenario para Guanajuato: por una parte, existen avances en asistencia y años acumulados de estudio respecto a 2020 y, por otra, persisten diferencias importantes frente al resto del país, particularmente entre los jóvenes de 15 a 24 años, etapa en la que la continuidad educativa sigue representando uno de los principales desafíos para la entidad.
