España volvió a escribir su nombre en la historia del futbol al proclamarse campeona de la Copa del Mundo 2026, luego de imponerse 1-0 a Argentina en una final disputada en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, donde el orden táctico, la intensidad y las defensas dominaron durante los 90 minutos reglamentarios, obligando a que el campeón se definiera en los tiempos extra.
Cuando el partido parecía encaminado hacia la definición desde el punto penal, apareció Ferran Torres al minuto 106 para romper el empate, tras recibir un preciso pase de Nico Williams y definir con serenidad ante la salida del arquero argentino, anotación que terminó por darle a la selección dirigida por Luis de la Fuente su segundo título mundial, consolidando una generación que combinó juventud, talento y una notable solidez colectiva a lo largo del torneo.
Argentina reaccionó de inmediato y adelantó líneas en busca del empate durante los minutos finales, aunque se encontró con una defensa española bien organizada que neutralizó cada intento ofensivo, permitiendo que España administrara la ventaja hasta el silbatazo final para levantar el trofeo y cerrar una Copa del Mundo en la que permaneció invicta y confirmó su dominio internacional.
Un día antes de la gran final, Inglaterra se adueñó del tercer lugar del Mundial tras derrotar 6-4 a Francia en un espectacular encuentro disputado en Miami, considerado uno de los partidos más emocionantes del campeonato por la cantidad de goles y las constantes alternancias en el marcador.
El conjunto inglés tomó una amplia ventaja desde la primera mitad con anotaciones de Declan Rice, Ezri Konsa y un doblete de Bukayo Saka, sin embargo Francia reaccionó de forma contundente en el complemento encabezada por Kylian Mbappé, quien lideró una remontada que puso en aprietos a los británicos, aunque Inglaterra respondió con efectividad en los minutos finales para sellar el triunfo y asegurar el tercer puesto del certamen.
Con estos resultados concluyó el Mundial 2026, dejando a España como la nueva campeona del mundo tras superar a la vigente monarca Argentina en la final, mientras que Inglaterra cerró su participación con una victoria memorable sobre Francia para quedarse con el tercer lugar, poniendo fin a un torneo que ofreció emociones de principio a fin y confirmó el alto nivel del futbol europeo en la máxima competencia internacional.
