Los Topos Azteca, la brigada de rescate nacida tras el terremoto de 1985 en la Ciudad de México, ya se encuentran en Venezuela colaborando en las labores de búsqueda de sobrevivientes luego de los devastadores sismos que sacudieron al país el pasado 24 de junio. Los rescatistas arribaron durante el fin de semana y, a diferencia del contingente militar enviado por el Gobierno de México, viajaron por iniciativa propia y con recursos propios, impulsados por su compromiso humanitario para apoyar a las comunidades afectadas.
De manera paralela, el Gobierno de México desplegó una misión oficial integrada por 250 elementos militares, binomios caninos, equipo especializado de búsqueda y más de 10 toneladas de ayuda humanitaria, quienes comenzaron operaciones en las zonas asignadas por las autoridades venezolanas, principalmente en el estado de La Guaira, uno de los más golpeados por el terremoto.
Mientras tanto, los Topos ya trabajan entre edificios colapsados junto con brigadas internacionales y cuerpos de emergencia venezolanos, utilizando herramientas especializadas y perros de búsqueda para localizar personas atrapadas, aunque el panorama se ha complicado conforme avanzan los días y las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen considerablemente.
Los propios rescatistas reconocen que la emergencia ha entrado en una fase crítica, pues en distintos puntos de los derrumbes ya comienza a percibirse un fuerte olor fétido, provocado por la descomposición de cuerpos que permanecen bajo los escombros, una situación que además de reflejar la magnitud de la tragedia incrementa la dificultad de las labores de rescate y obliga a acelerar cada intervención.
A pesar de las condiciones, la esperanza continúa, ya que en las últimas horas los equipos internacionales lograron rescatar con vida a varias personas que permanecían atrapadas desde el día del terremoto, demostrando que todavía existen posibilidades de encontrar sobrevivientes y manteniendo la determinación de cientos de rescatistas que trabajan sin descanso.
La presencia de los Topos vuelve a colocar a México entre los protagonistas de las misiones internacionales de ayuda humanitaria, una labor que esa brigada ha desempeñado durante más de cuatro décadas en distintos países afectados por desastres naturales, mientras en Venezuela continúa la carrera contrarreloj para salvar el mayor número posible de vidas antes de que el paso del tiempo reduzca aún más esa posibilidad.
