SIN CONTROL: GASOLINA SUBE Y PRESIONA LA ECONOMÍA FAMILIAR

El precio de la gasolina en México ha encendido la inconformidad entre automovilistas, ante aumentos y variaciones constantes que, en los hechos, reflejan un comportamiento sin control claro y que impacta directamente el gasto diario de millones de familias.

Aunque el gobierno federal ha insistido en que mantiene mecanismos para contener los incrementos, como el subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), en la práctica los costos continúan fluctuando, lo que ha generado dudas sobre la efectividad de estas medidas para estabilizar el mercado.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que factores internacionales, como el precio del petróleo y el tipo de cambio, influyen en el costo de los combustibles; sin embargo, especialistas advierten que la dispersión de precios en distintas regiones del país también responde a condiciones internas que siguen sin resolverse.

En diversos estados, consumidores han reportado precios por encima del promedio nacional, lo que alimenta la percepción de que no existe un control uniforme en el mercado, pese a los esfuerzos anunciados por las autoridades.

En este contexto, el incremento en el costo de la gasolina se mantiene como uno de los principales factores de presión para la economía de los hogares, al tiempo que coloca al gobierno federal frente al reto de contener los precios y generar mayor certidumbre en un mercado cada vez más volátil.