La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum no logró ser aprobada en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución. La iniciativa obtuvo 259 votos a favor y 234 en contra, cifra insuficiente para concretar los cambios planteados al sistema electoral del país.
La propuesta buscaba modificar distintos aspectos del modelo electoral mexicano, entre ellos la reducción del financiamiento público a los partidos políticos, la disminución del número de senadores de 128 a 96 y cambios en el mecanismo de elección de legisladores plurinominales, además de ajustes para reducir los costos del sistema electoral.
Durante la discusión legislativa, los votos de legisladores de oposición —principalmente del Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano— impidieron que la iniciativa reuniera los apoyos necesarios. A ello se sumaron posiciones divergentes dentro de fuerzas que tradicionalmente han acompañado al oficialismo.
Tras la votación, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el resultado en el Congreso no representa el cierre del debate y adelantó que su gobierno evaluará nuevas rutas legislativas para avanzar en ajustes al sistema político del país.
El tema seguirá en la agenda pública y legislativa en los próximos meses, ya que la discusión sobre el financiamiento de los partidos, el tamaño del Congreso y el costo del sistema electoral continúa siendo uno de los principales puntos del debate político nacional.
