Productores agrícolas del Bajío reanudaron este lunes las movilizaciones y bloqueos en distintos puntos carreteros, como medida de presión para que el gobierno federal atienda sus demandas en torno al incremento de los precios del maíz y del sorgo, insumos esenciales para la economía rural de la región.
Desde tempranas horas, los manifestantes se concentraron en la caseta del libramiento Norponiente de Irapuato, donde permitieron el libre tránsito de vehículos, y bloquearon el paso ferroviario en el municipio de Pénjamo, específicamente en el cruce de la comunidad Zapote de Barajas y bajo el puente de la comunidad La Maraña, en la carretera federal Pénjamo-La Piedad. Estas acciones forman parte de un movimiento nacional que también incluyó bloqueos en la autopista Arco Norte, a la altura de Jilotepec, y en el tramo Uruapan-Nueva Italia, en Michoacán.
De acuerdo con los productores, el alza en fertilizantes, combustibles y maquinaria ha encarecido la siembra, mientras que los precios de venta se mantienen bajos, reduciendo sus ingresos de manera crítica. Por ello, exigen un precio de garantía que cubra los costos reales y permita mantener las cosechas sin comprometer la sustentabilidad del campo.
Representantes del sector señalaron que las acciones continuarán de manera indefinida hasta obtener compromisos firmes. Reiteraron que las protestas son pacíficas y que su intención es visibilizar una problemática que, aseguran, ha sido ignorada durante meses por las instancias federales responsables del campo.
La movilización de los campesinos se suma a otras expresiones de inconformidad registradas en estados vecinos, evidenciando un creciente malestar entre los productores agrícolas que advierten un panorama incierto para el ciclo agrícola si no se atienden sus peticiones de manera inmediata.
